Todos hemos soñado alguna vez con nuestra casa ideal.
Algunos la ubican en la montaña, perdida en algún valle del Pirineo catalán, con una chimenea siempre humeante. Otros la prefieren en pleno centro de la ciudad, sobre una terracita parisina con olor a café, con mucha luz y una vista reconfortante al anochecer. Pero para gustos colores, sino que se lo digan a aquel grupo de amigos que gritaban de emoción al ver el cuarto repleto de cervezas que se había construido uno de ellos en aquel famoso anuncio de cervezas.
Es por eso que cuando encontré en Art et Decoration esta bonita casa, me enamoré de cada uno de sus rincones.
Se trata de una casa de campo del siglo XIX ubicada en la región francesa de Marsella. Sus dueños, que desconozco si son interioristas, han decorado la casa con una estética que abarca elementos modernistas y tradicionales, sacando lo mejor de ...